EXTRAÑOS CORTOS RELATOS

El blog recopilatorio de las idas de pinza de Mortfan1

21 ago. 2014

Nada

Nadie. Nada.
En mi interior, todo muere lentamente. Poco a poco.
Cada día soy menos yo. Cada día más extraña.
Siento como si no fuera nada
todos los demás son alguien, tienen algo.
¿Qué tengo yo, qué me queda a mí?
Soy muleta y apoyo, vientre fértil,
cuidadora veinticuatro horas.
Para de contar. Déjalo ahí.
Nada de lo que hago, lo hago bien.
Nada veo que sea ni siquiera similar al nivel de otros,
del que yo quise tener una vez.
No se trata de comparar,
no me importan los demás
siempre y cuando no les falle con mi inutilidad.
Y llega el momento del "yo lo hago"
la condescendencia,
el falso apoyo,
¿Qué motivos tienes para estar triste?
¿Qué motivos para llorar?
Ninguno.
Nada.
...
Sola.
Me encuentro sola.
Sola con mis hijos todo el día, sola con mis letras
que nadie entiende.
Sola con mis pensamientos
que me hunden en la miseria.
...
Me levanto por la mañana,
una sombra de lo que fui.
No me reconozco en el espejo
no me reconozco el rostro
no me reconozco el alma.
...
Estoy en medio de una multitud
gritando, chillando cuanto me da la voz
y nadie me hace caso.
Lloro, grito,
desgarro mi interior ante ellos
y nadie vuelve sus ojos a mí.
No me ignoran.
No me aborrecen.
Es solo que no existo.
Estoy ahí por un accidente del universo
y tienen que cargar conmigo
sin ofrecer nada de lo que necesito
pidiendo, solo pidiendo.
¿No lo ves? Yo misma te lo digo.
Solo quiero no estar sola.
Tener tiempo contigo.
Tener tiempo conmigo.
Poder descansar la mente
olvidarme del olvido.
Desahogar mis penas y que nadie diga
¿De qué te quejas?
¿Te quejas de tu vida?
Otros hay peor...
Lo sé, sé que no tengo queja,
razones para estar triste,
para llorar escondida de miradas curiosas
para gritar en mi mente de manera ensordecedora
bajo un manto de calma
que cada vez rompo con más frecuencia.
¿Y si me convierto en un monstruo?
¿Así es como me quieren?
No, claro, nadie quiere a los monstruos.
Nadie me quiere.
Quizá ya lo sea.
...
No, sé que me quieren.
Pero aún así estoy sola.
¿Tengo derecho a quejarme?
Todos estamos solos al fin y al cabo.
Solos en nuestros pensamientos,
dolores y alegrías.
Pero es duro.
No tener con quién hablar sin recibir críticas,
sin recibir consejos,
solo apoyo. ¿Es tan difícil?
...
¿Sabéis cual es la prueba?
Nadie va a leer esto.
Y cuando cierre el post
volveré a ser lo mismo.
Esposa y madre,
ama de casa,
compañera de trabajo
que no sirve para nada.
...
Algún día acabará todo.
Y leeré este texto
me reiré de mí misma.
¡Qué tonta era!
Estar triste en ese momento,
cosas de las hormonas.
Solo espero que así sea
que no me lloren a mí
porque se me ha ido la cabeza.
Lo dudo.
No soy tan cobarde. No soy tan valiente.
Aún hay cosas que me hacen reír
aún mis niños me hacen feliz.
Todavía quiero a mi marido
aunque no sé si es un sentimiento compartido.
Parece que sí a veces.
En ocasiones que no.
Será cosa mía.
O no.
O qué sé yo.
...
Cansada. Estoy cansada.
Necesito... necesito quién me entienda
me apoye aunque no esté de acuerdo conmigo.
Que no diga palabras vanas
para poder seguir con su vida.
Que no se limite a soltar sus consejos
sobre cómo debería sentirme con la mía.
Necesito alguien para quién no sea
nada.